ESTAMBUL O EL TIEMPO PERDIDO

 

   Mi vida hasta entonces, había sido un fracaso tras otro, además en todos los dominios tanto en lo afectivo, como en lo laboral, lo económico, y hasta en lo sexual tenia la sensación de haber perdido el tiempo, todo el tiempo de mi vida, por lo que mi vida se resumía al vacío total es por ello por lo que decidí dejar todo lo que tenia es decir…. NADA……y ponerme a caminar, en contra del tiempo perdido y pensé que lo mejor era ir hacia el oriente, por que toda la vida entendí que el occidente no podría ofrecerme nada, todo lo que hay mas allá del FINISTERRE es  la escoria, el  fruto de la codicia  de aquellos que fueron a buscar lo que nunca encontraron,  y establecieron una sociedad encorsetada, prejuiciosa y llena de dogmas Sin embargo de oriente nos llegó  todo lo bueno, la cultura, la poesía, la literatura…. Y hasta los reyes magos. Decidí que el perfecto punto de partida, debía ser el punto desde donde se acaba Europa por el lado oriental, y de repente, como en un sueño en el tiempo, me encontré en Estambul. Yo con mis treinta años a cuestas, y con una mochila llena de fracasos, lloros, y hasta odio al mundo. Desde el primer momento en que me baje del tren 3 días después de haberme subido a el en Paris, tenia una sensación diferente a todo lo que había vivido en mi corta vida, no sabia explicarlo en ese momento, pero ahora 30 años después, puedo explicar esa sensación tan intensa, pero no quiero….., por que  pese a su intensidad, fue lo mas ligero que sentí en los últimos muchos años, poco a poco descubrí que Estambul tenia colores , hasta en las palabras , en su propio nombre, aprendí, que Bizancio, Constantinopla, y Estambul, eran  lo mismo. Aprendí que la mejor comida del mundo, no era el cocido madrileño, ni los guisos de mi pueblo, y a medida que caminaba, siempre al oriente, seguí aprendiendo, y cuanto mas aprendía, todo me iba mejor, aprendía también a manejarme en la vida, a conseguir asegurarme la supervivencia,  ….y lo mas importante “ aprendí a vivir y a quererme “y así continúe durante tantos años…. Conociendo gentes, culturas, idiomas, amores, placeres, y sobretodo conociéndome a mi mismo, siendo cada día mas feliz.

 Como el mundo es redondo…. Pues… ya se sabe.  Por mucho que caminemos hacia el este, nunca llegaremos al este, y lo mismo sucede si lo hacemos hacia el oeste y por eso cuando llegué de nuevo a mi punto de partida decidí dejar de caminar, en el sentido físico y opté por continuar… haciendo camino…. MI CAMINO …..   He visto que al final “en todas partes cuecen habas “..  Que los buenos y los malos, están en todos los sitios, y que solamente hay que aprender a elegir, tanto a los amigos como a los enemigos.

 

496 palabras   abril 2021.     MIGUEL.

  



Comentarios

  1. Navega, velero mío, sin temor... Y allá a su frente, Estambul.

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  2. Fíjate, Miguel, en ocasiones oriente está al oeste. Muy buen relato

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  3. Siempre te digo lo mismo, escribe mas a menudo. Nos lo debes, te lo debes.

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