INVIERNO
Mirando tras los cristales la lluvia que va cayendo
siento el frío de la noche, y es que estamos en invierno.
Un invierno crudo y frío, no me gusta esta estación,
parece que nunca acabe, se hiela hasta la razón.
Invierno tras las ventanas. Invierno sobre mi vida,
invierno que no termina. Invierno, una despedida.
Quisiera volver a tener quince años,
y creer de nuevo que aquel amor sería eterno,
pensar que nada ni nadie podría hacerme daño
y que después del otoño nunca llega el invierno.
Porque aunque el cielo fuera gris plomo,
y pareciera que encima nos iba a caer,
y que negros nubarrones nos amenazaran,
nada ni nadie nos podía detener.
Quisiera seguir creyendo que mi madre
podía arreglarlo todo muy fácilmente,
que la amistad siempre es desinteresada,
que el Ratoncito Pérez vendría
cada vez que me cayera un diente
y que debajo de mi ventana vivía un hada.
Y volver a ser feliz como antes,
cuando la felicidad era nuestro estado natural
aunque entonces no lo supiéramos
y pensáramos que nunca nada podría cambiar.

Este poema lo llevé la penúltima tertulia . Sigo sin poder ponerlo en modo poema.
ResponderEliminarEspero que en el comentario si. A ver.
INVIERNO
Mirando tras los cristales la lluvia que va cayendo
siento el frío de la noche, y es que estamos en invierno.
Un invierno crudo y frío, no me gusta esta estación,
parece que nunca acabe, se hiela hasta la razón.
Invierno tras las ventanas. Invierno sobre mi vida,
invierno que no termina. Invierno, una despedida.
Quisiera volver a tener quince años,
y creer de nuevo que aquel amor sería eterno,
pensar que nada ni nadie podría hacerme daño
y que después del otoño nunca llega el invierno.
Porque aunque el cielo fuera gris plomo,
y pareciera que encima nos iba a caer,
y que negros nubarrones nos amenazaran,
nada ni nadie nos podía detener.
Quisiera seguir creyendo que mi madre
podía arreglarlo todo muy fácilmente,
que la amistad siempre es desinteresada,
que el Ratoncito Pérez vendría cada vez que me cayera un diente
y que debajo de mi ventana vivía un hada.
Y volver a ser feliz como antes,
cuando la felicidad era nuestro estado natural
aunque entonces no lo supiéramos y pensáramos
que nunca nada podría cambiar.
Aurora Seguí Bielsa
AHORA HAS CONSEGUIDO PONER EL POEMA EN VERSOS. SE NOTA QUE ES DE HACE AÑOS.
ResponderEliminarNo puede gustarte el inverno, tú eres verano.
ResponderEliminarTienes razón, el verano me da la vida
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