CONSIGUIÓ HACER DINERO
Consiguió hacer dinero, dicen malas lenguas, valiéndose de múltiples artimañas y marrullerías, propias de un alma que vende su alma al diablo.
Nació
en la más pobre miseria humana y, aunque de esto hace mucho tiempo, aún recordaba
esos años de las atroces calamidades de su infancia y adolescencia.
No supo nunca quién fue su padre.
Su madre hablaba raras veces de él.
Sus hermanos, a edad temprana, tuvieron
que abrirse camino por los largos senderos del mundo. Uno fue ratero. Otro
comunista y afiliado al sindicato clandestino de Comisiones Obreras, por lo que
acabó encerrado en la prisión de Carabanchel. Otro murió a consecuencia de un
accidente de trabajo, la empresa en donde trabajaba no pagó ni un céntimo a su
desconsolada madre. Una de sus hermanas se introdujo en un convento, le daban
de comer. Y la otra hermana, que en su adolescencia descubrió tener de vez en
cuando algún gatillazo, acabó prostituyéndose en la misma capital. Fue la única
que enviaba algo de dinero a su progenitora, pero no por mucho tiempo, porque
su madre falleció dejando a todos sus hijos huérfanos y desamparados.
Él tuvo que ir a Alemania. Al año contrajo
matrimonio con una acaudalada viuda, mucho mayor que él, y que carecía de cualquier
hermosura. Al casarse le nombró heredero de toda su fortuna. Lenguas viperinas
dicen que la envenenó a los siete meses. Ahora todo es distinto. Todo ha
cambiado. A su vuelta a España consiguió ser principal accionista de un
importante Banco comercial. Le llaman Señor Ilustrísimo, no como a su hermano
el ratero. Presta dinero y cobra elevados intereses según estipula la Ley.
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Enhorabuena Sr.
EQUIS, ha hecho carrera. Es una persona muy inteligente, vale mucho.
Todo ha cambiado, incluso actualmente los
domingos asiste a Misa, cosa que no hacía antes.
JOSÉ RAMÓN CELDRÁN MALLOL
De “Aquellos años 70 y pico”
https://youtu.be/fOi5rv_Z7xU Amanece que no es poco: lo de Faulkner


No entiendo los gatillos de la pobre chica que se prostituía para ayudar a su madre. Los daban los clientes? ¿ Los daba ella, con el gatillo cuando alguno no le gustaba? Sácame de dudas, Jose Ramón, ardo en deseos de saber la verdad.
ResponderEliminarLa verdad es que lo del gatillo lo he puesto a la fuerza. No sabía muy bien lo que era. Yo nunca he tenido un gatillazo, después de jugar haces el acto sexual, y después te relajas. Supongo que el gatillazo después de tocamientos, a la hora de la verdad, te quedas frío y
EliminarLos gatillazos, este corrector va por libre
ResponderEliminarQueriendo ilustrar esta historia ejemplar he ido a dar, no sé cómo, con Amanece que no es poco. No estoy muy seguro de que sea idóneo. José Ramón dirá si lo dejo o lo quito.
ResponderEliminarSalva lo que usted haga bien hecho está con sus ilustraciones.
EliminarEn las familias tiene que haber de todo, jeje.
ResponderEliminarEs cierto, en las familias cuecen habas.
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