C'EST LA VIE, PIBE
(A Elda María
Paván Maggi)
(Rosario –
Argentina)
ESCUCHÉ EL ÚLTIMO ADIÓS,
lánguido y triste,
húmedo y frío.
Escuché un adiós silencioso,
pronunciado por unos labios
tímidos y balbuceantes.
Escuché una vez más
el silencio amargo
de una despedida definitiva,
de un adiós eterno.
Sabía, con toda certeza,
que nunca más volvería
a recorrer aquellos caminos,
llenos de aventuras,
a frecuentar aquellos paseos,
oscuros y apasionantes,
a sentarnos en aquellas cafeterías,
en las que un café amargo,
nos parecía muy caro,
pero nos sabía a algo muy exquisito.
Sabía que nunca más
volvería a hablar
de todas esas pequeñas cosas
que nosotros las considerábamos
muy importantes,
aunque en realidad,
y mirándolo fríamente,
no lo fuera tanto.
Escuché el último adiós,
de eso hace ya muchos años.
Como dije fue un adiós definitivo
a toda una juventud,
que por mucho que se desee
nunca más volverá a vivirse,
aunque sea de forma diferente.
C’est la vie, pibe.
C’est la vie.
JOSÉ RAMÓN CELDRÁN MALLOL


Precioso! Verso libre, prosa poetica, me da lo mismo, precioso. Muy bonito. Debes retomar tus raíces poéticas y seguir por esa linea, aparcada tanto tiempo. Jubila a Marivi, se lo ha ganado
ResponderEliminarBueno, yo no estoy de acuerdo con jubilar a Mariví, que está en la flor de la vida. Y además lo cortés no quita lo valiente. Quiero decir que no existe incompatibilidad entre la poesía y Mariví.
ResponderEliminarComo en el poema se habla de café y manifiesta cierta añoranza de un tiempo pasado, he optado por traer a colación a Humphrey Bogart tomándose un café y, en el capítulo musical, un clásico: Black Coffee.
Gracias Aurora y Salva por vuestros comentarios. Un cambio de rumbo no está mal e intento rescatar escritos antiguos, que escribía por los años 70. Ahora siento de otra forma. La edad me ha hecho de otra forma.
ResponderEliminarSabor porteño, muy bien J.R.
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