LO MEJOR ES EL VINAGRE

 

LO MEJOR ES EL VINAGRE

Siempre fue de gustos sencillos, cómo ejemplo basta decir que estaba encantada de sentarse delante de la lavadora, era capaz de pasarse todo el programa de lavado mirando por el ojo de buey. La toma del agua, el giro del tambor y a apoteosis final, el centrifugado, se volvía loca.

Vicios también tenía unos cuantos bastante extraños. Entrar en una perfumería suponía  comprar algún suavizante para el pelo, no podía resistirse, era superior a ella. En el cuarto de baño los colores y tamaños de los diferentes  formatos atiborraban la vista. Mascarillas, revitalizantes capilares, ampollas reconstructoras, en fin, un no parar de productos para antes, durante y después  que prometían flexibilidad y brillo sin igual en el cabello. Porque, eso sí, en todos ponía cabello y no pelo. Jerga de profesional.

Es muy probable que este amor por una melena abundante le viniera de su veneración por José Luis Rodríguez (alias El Puma).

¡Dios mío¡ cuánta felicidad le proporcionaba oír las canciones de aquel hombre, con su melenaza, los ojitos, como dos puñaladas en un tomate, ese cuerpo torero, que solo le faltaba la taleguilla. Se derretía con él y la alegría inundaba la casa mientras limpiaba el polvo o barría el pasillo  bailando con la escoba.

Años de “boomerang, boomerang viva la numeración” para enterarse ahora de que esa no era la letra, fue un palo, la verdad.

Se puso a repasar, con Google,  la canción completa. En ese momento pensó que su vida había sido un sinsentido por culpa del Puma y le odió.

Leyó:

 Y a las muchachas les digo
Que aquí me quiero casar

(Pavo real hu)
Que aquí me quiero casar

Y ahora mismo les ofrezco
Cuatro casas por capital
La prenatal, el manicomio
La cárcel o el hospital

 

¿Cómo? ¿Qué locura es esta?

Y a usted mi joven le ofrezco
Una ganga en casamiento
Mi vecina, la menor
Es más pura que un convento

 

¿Perdona?

Que un negro con una negra
Es como noche sin luna

Y un blanco con una blanca
Es como leche y espuma

Todo negro pelo recio
Con rubia se ha de casar
Para que vengan los hijos
Con plumas de pavo real

 

De pronto comprendió  lo absurdo de todos sus gustos. Se compró una lavadora de carga superior y después de ver fotos recientes del Puma, entró en el cuarto de baño y sustituyó kilos de cosméticos capilares por una humilde botella de vinagre, eso sí, vinagre de la mejor calidad.

 

444 palabras 24/01/2022




Comentarios

  1. ¿Y se volvió lista? Sigue, Ana, contándonos las andanzas de esa pobre...

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  2. Muy bueno, ¡que alarde de ingenio! me reí mucho y me he vuelto a reír leyendo las tonterías de los relatos, el mío incluido, pero...hay que ver que ingenio!

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