UNA LLAMADA EN LA NOCHE

UNA LLAMADA EN LA NOCHE Ring, ring, riiiiing…….. Como todas las noches a eso de las 12, su teléfono fijo empezó a sonar. Al principio se sobresaltaba, siempre pensaba en alguna mala noticia, su madre ya muy mayor, sus hijos adolescentes, motos, coches, fiestas …. Pero ya se le había hecho algo familiar. Cuando descolgaba el auricular no oía nada. ¡Diga, diga! Nada, solo una respiración que cada vez se aceleraba más produciéndole una tremenda inquietud. ¡Diga, diga, conteste! ¿Quién es?. Nada, solo esa respiración cada vez más acelerada e intensa. ¿Quién sería? Quizás el vecino del piso de arriba, con el que se cruzaba a veces en el ascensor, o el quiosquero de prensa de su calle, tal vez el repartidor del supermercado que siempre le lanzaba algún amable piropo, o a lo peor esa odiosa vecina del piso de abajo que siempre decía que le mojaba la ropa tendida. Lo cierto es que comenzaba a inquietarse. Aunque ya tenía sus años, todavía se conservaba bastante bien, y andaba por ahí tanto loco suelto … También le extrañaba que la llamaran al fijo en vez de al móvil. Ya casi nadie lo hacía. Era verdaderamente raro. Desde que se separó de Miguel vivía sola, jamás había querido meter a nadie en su casa, ni vivir en la casa de otro, aunque había tenido algún “rollete”, nada serio, pero a lo mejor era algún pretendiente despechado. ¡Vete tú a saber! Hoy estaba especialmente nerviosa. Eran ya las 12’15 y el teléfono por primera vez no había sonado a las 12 en punto, además hacía varios días que no se encontraba bien. Le dolía mucho la cabeza y también tenía un dolor sordo en el diafragma que aumentaba con el paso de las horas. Al principio lo achacó a su desmedida afición por el queso. Toda la vida se había dicho que el queso era un alimento sano, pero últimamente las campañas modernas sobre alimentación y salud , lo acusaban de producir colesterol, cefaleas y cosas peores. Pero ella no podía renunciar a él. Le gustaba demasiado. Lo tomaba a diario. Hoy mismo cenando, se había puesto las botas y ahora se encontraba cada vez peor. ¡Ring, ring, riiiiing! El sonido estridente del teléfono rompió sus pensamientos. Corrió al salón y descolgó…¡Diga, diga…por favor conteste ¿quién es usted? La respiración fuerte y entrecortada se había convertido casi en un jadeo. ¿Es usted hombre o mujer? ¿qué quiere de mi? Ahora la que respiraba con dificultad y dolorosamente era ella. - Contésteme, diga algo, se lo ruego. - Hola, buenas noches- le respondió una voz impersonal y metálica que lo mismo podía ser masculina que femenina- Aquí estoy, te observo desde hace varios días, semanas, y hoy por fin voy a darme a conocer. - Pero por favor, no se demore más. Estoy francamente asustada, además, no me encuentro bien, debe de haberme sentado mal la cena y este estado de nervios no me ayuda nada ¿qué quiere de mi? - A ti. He venido a por ti. Puedo ser quien tú quieras, hombre o mujer. Adopto distintas formas y distintos nombres; la pelona, la Parca, incluso hicieron una película en la que me llamaban Joe Black, pero para todo el mundo soy La Muerte. Llevo un tiempo detrás de ti, lanzándote avisos y hoy por fin me vas a acompañar. No te molestes en intentar disuadirme, cada uno tiene su hora y la tuya ha llegado ya. En estos momentos yo ya sudaba copiosamente y el dolor en el diafragma empezaba a ser insoportable, además me temblaban las manos y me costaba un montón respirar. - Por favor, ¿puedo pedirte un último deseo? - Bueno, venga, hoy me siento magnánima - Quiero un bocata de queso de Cabrales. - Sea. Corrí a prepararme mi último bocado mientras notaba como la vida se me escapaba a raudales. 

Aurora Seguí Bielsa.



Comentarios

  1. Desde luego no es un relato típico tuyo, pero por alguna razón te adiviné. Muy bien.

    ResponderEliminar
  2. a mi tambien me despistaste... creo que a todos. me recuerda a un bello poema medieval.

    ResponderEliminar
  3. Quería despistaros. Si lo conseguí, estupendo. Gracias

    ResponderEliminar
  4. Para mí es la primera toma de contacto con tu relato: Me gusta mucho.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares