Cebollas, tomates y gula en el Paraíso
Adán y Eva vivían felices en el Jardín del Edén. Echaban una semilla al suelo y rápidamente crecía una planta o un árbol, que daba frutos magníficos, pues fértil era el suelo y muy buena el agua de la lluvia. Pero la serpiente dijo a Eva: ¿Cansada de comer siempre cebollas y tomates crudos? Come del árbol del cocimiento del bien y del mal. Eva fue a ese árbol, que en realidad era una casa de comidas que olían maravillosamente: carnes, pescados, mariscos, cocidos, asados, fritos… Se lo dijo a Adán. Ambos conocieron la gula y así comenzaron los problemas.
Noviembre 2024. Cincuento sobre cebollas, tomates y gula.


Es hora de reconocer la verdad, los problemas vinieron por un humilde plato de lentejas, fue el móvil del primer asesinato
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