Zorrocotroco
En la taberna escuché a mis espaldas: ¡zorrocotroco! Cruzando la plaza, otra vez: ¡zorrocotroco! Mis vecinas, en voz baja cuando yo pasaba: ¡zorrocotroco! Desde siempre he sido un tío listo, un zorro, como me decía mi abuela (aunque simulaba decírselo a mi hermano para que no se pusiera celoso). Y es que tengo la sagacidad del zorro. Pero aquí soy forastero, nadie me conoce, ¿cómo lo han sabido? Me encanta que me llamen zorro con esa palabra dialectal que evidentemente significa lo mismo. Pero me haré el distraído, no quiero parecer orgulloso.
(Zorrocotroco: duro de mollera, testarudo, zopenco, torpe, atontado).
11/9/2024
El zorrocotroco halló una trócola. La limpió y
abrillantó. La observó largo tiempo, fascinado por su misterio. La puso
en un altarcito. Le rezó. Su tractor no funcionaba porque había perdido
una pieza. Exacto: ¡la trócola! El zorrocotroco no obtuvo cosecha, pero llegó el maná.
Nadie supera a un tonto con suerte.
18/9/2024


Jeje
ResponderEliminarYo tengo uno que la palabra clave es " mindundi". Confundida con mandanga, orgullosa raza
Mandanga noooooo, mandinga
ResponderEliminarMi padre decía que no hay nada más peligroso que un tonto, yo doy fe
ResponderEliminarUn tonto es más peligroso que un malvado. El malvado descansa.
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