El teléfono suena
El teléfono suena. Silencio. Vuelve a llamar. Silencio. Y toca por tercera vez. Siempre silencio. Así durante cien días y cien noches, a las doce del mediodía, a las doce de la noche, a las cinco de la mañana. A cualquier hora.
Otra persona pronunciaría duras palabras ante ese teléfono que suena sin motivo. Yo no. Cualquier persona podría enloquecer: gritaría, insultaría, vociferaría a ese teléfono que rompe la paz y nada tiene que decir. Pero mis nervios permanecen inalterados, mi espíritu sereno, mi corazón en paz. A fin de cuentas, llamo para que ese cabrón se vuelva completamente loco.
(Es un texto viejo, reciclado)
https://youtu.be/abGe6uM9Ias Katie Melua, Wonderful Life



me gusta mucho...
ResponderEliminarLo volveré loco y si por casualidad se decide a contestar, le ofreceré un seguro de hogar que no podrá rechazar.
ResponderEliminarLa estetica en blanco y negro.