AZUL
Abro mis ojos y solo veo un universo azul, azul mar, azul oscuro, azul turquesa, azul noche ...
Y la nada.
Sólo azul.
Horas sentada , supongo que ante una ventana por donde entra una brisa con olor a sal y a mar.
Y todo azul.
No distingo nada, una inmensidad de ese color que me envuelve y me produce una sensación casi aplastante.
Así hasta que venga Él.
Se ha convertido en el centro de mi vida.
Mi enfermero, mi camarero, mi lector, mi cuidador, ... mi todo.
Escucho pasos que se acercan. Es él. ¿Quién si no?
Deposita ante mí una bandeja con lo que supongo será mi desayuno. Algo ligero, zumo, unas tostadas y un poco de queso.
No necesito más, por otra parte me da lo mismo. Solo alimentarme para subsistir. Lo justo para no morir de inanición.
Se sentará a mi lado mientras como y me relatará historias de mi vida pasada.
De cuando era la primera actriz de todas las obras de teatro que se
estrenaban. La más disputada por todos los autores, productores y
directores de escena. La que todos querían tener en su reparto.
Triunfo tras triunfo.
La más deseada personal y profesionalmente, la más hermosa, la más amada.
Todo se vino abajo, todo se truncó en aquel fatídico día.
Uno de los focos ardió y una chispa prendió en el maravilloso traje de
época que llevaba en mi actuación, convirtiéndome en una antorcha
viviente.
Mi cabeza se llevó la peor parte, sobre todo los ojos.
Nunca volví a ver. Solo está nube azul que me envuelve y no me permite distinguir nada más allá de este color.
---------------------------------------------------------------------
Entro despacio en la habitación de Estela, sigilosamente, pero su
sentido del oído se ha agudizado enormemente desde que no puede ver.
Me gusta observarla cuando ella cree que está sola, pero esto cada vez ocurre menos. Siempre me descubre.
¡Qué pena, una mujer tan hermosa como era antes ... y ahora!
Afortunadamente ella cree que el fuego no desfiguró su rostro, que solo
afectó a sus ojos.
Yo siempre la había amado en secreto , pero ¿cómo iba a pretender su amor? .
Era mi sueño imposible, la estrella inalcanzable para un triste tramoyista del teatro donde cada noche actuaba.
Por eso lo preparé todo. Me las ingenié para provocar un cortocircuito
en el cenital que la iluminaba desde arriba en su monólogo final, el
más brillante. ¡Dios mío, como ardió!
Ahora por fin es mía. Me presenté en su casa como persona para todo, que
se encargaría de su cuidado . No tenía familia prácticamente y la poca
que le quedaba no quería cargas. Se me contrató rápidamente.
Yo la cuído, acompaño, alimento e invento historias maravillosas para ella y cuando me pregunta:
- Miguel ¿sigo siendo bella?
Yo le contesto:
- La más bella del mundo, no hay otra igual.
Y dejo que el llanto alivie mi dolor al ver los restos monstruosos de su
cara en la que destacan como dos faros sin luz, pero inmensos, sus ojos
de un precioso color azul.
Aurora Seguí Bielsa.


Auro ya te dije que me había gustado mucho, pero te lo pongo aquí para que conste.
ResponderEliminarEs una histría tremenda.
Algún día la protagonista notará que la bondad de su cuidador despide cierto olor a chamusquina.
ResponderEliminarGracias Salva y Ana por los comentarios, colgarlo aquí y la bonita e inquietante foto.
ResponderEliminar