LA LUNA O SELENE

LA LUNA   O SELENE….

 

Cuando observamos el curso de cualquier rio y si somos observadores podemos deducir el tipo de sociedad que se aloja en sus orillas. Mientras lo cruzaba durante el corto viaje el rio me hablaba sin parar, de INJUSTICIA.

Me toco a mi hacer la visita de la isla de las mujeres. Así llamaban a esa isla pequeña, en medio del gran rio. Era un autentico “paripé “ , una visita  , para cuidar teóricamente…. la salud de “las mujeres “, allí desterradas.

 Con el pretexto de “limpiar las calles “de la prostitución tras la “revolución “….encerraban en esa isla, no solo a las prostitutas, si no a cualquier mujer cuya presencia en la vida civil, no fuera conveniente, bien por que su amante (algún capitán, o comandante… o alto cargo político) se hubiera hartado de ella, o simplemente por haberse negado a ser su querida….

  Casi llegando con la barquita al tosco embarcadero palafitico, aprecié algo que se escondía debajo de los troncos parecía un bulto tapado con un trapo, y tras unos segundos de observación me di cuenta que era una niña de unos cinco años, que efectivamente portaba flotando un objeto, que resultó ser un recipiente de plástico con comida. Nos hizo un gesto con su dedo índice en la boca, pidiéndonos silencio. Amarramos la barca y. nos introdujimos en la isla, repartiendo los pocos medicamentos que llevábamos, y curando algunas heridas de poca importancia, y viendo mujeres esparcidas por cualquier sitio, algunas moribundas, y otras ya muertas, que allí continuarían hasta que los soldados una vez a la semana, retiraban los cadáveres, o simplemente los echaban al rio.

  Al pasar por la punta del sur de la isla, que era la zona mas lejana del centro nos encontramos con la niña sentada al lado de una mujer esquelética con una mirada perdida y unos ojos sin pupilas, que palpaba los alimentos que la pequeña le había llevado a nado.

  Dos semanas mas tarde me tocó de nuevo la revisión de “la isla “, para entonces ya me había enterado que la mujer ciega estaba internada allí, simplemente para que no fuera vista en la calle mendigando. Me precipité hacia la zona donde había visto a la niña con su madre, y allí estaba mirando al cielo delante del cadáver.

  Con mucho sigilo logramos esconder a la niña en la barca, tapada con nuestras mochilas, y logramos meterla en nuestra base. Tras explicarles al resto de los cooperantes la situación de la pequeña SILANA  , todos convinieron en guardarla entre nosotros, y cuidarla. Silana tardo 3 meses en esbozar su primera sonrisa y una semana después, me dio el primer abrazo, para entonces ya lograba una muy buena comunicación verbal y empezaba a leer. No se cuando dormía, se pasaba las noches mirando a la luna….

  Mi tiempo de cooperación terminó, yo no podía dejar allí a silana, a la que hacia ya un tiempo le explique, que desde entonces iba a llamarla Selene por su pasión de mirar la luna. Tras muchas peripecias logré, con la ayuda del embajador, y sobornando a algunos funcionarios, traérmela a casa.

  Han pasado 20 años desde mi regreso, que tiempo mas feliz, que intensidad… y que alegría ver a Selene, en los periódicos mostrando su premio al talento joven de investigación y exploración espacial.

 

 Miguel.  11 de julio del pandémico año 2021







Comentarios

  1. Puede aplicarse el refrán "mujer alunarada mujer afortunada".

    ResponderEliminar
  2. ¡Que bonito relato, Miguel, y la foto preciosa, Salva!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares