GENTE RARA
Esta es la historia de un hombre que buscaba la santa paz, pero no encontraba un lugar lo suficientemente solitario. Necesitaba tomarse una pausa, pensar en temas amables.
Llegó a un pozo, era profundo y oscuro. En ese momento apareció un niño que se apoyó en el brocal y pronunció unas palabras.
El hombre le pidió que se apartara porque iba a entrar unos días allí para pensar. Según dijo buscaba la soledad de uno mismo.
El chiquillo le miró sorprendido.
–No creo que te guste estar ahí abajo, no estarás solo, yo tiro dentro todos mis miedos, a veces vuelvo y rescato las cosas que ya no me hacen temblar.
De pronto comenzó a llegar mucha gente. Según parece se había convocado, allí en el pozo, una reunión para gente rara.
Acudió el hombre que podía volar, pero no sabía cómo, la bruja hermosa, el pirata honrado, el lobito bueno y el patito feo.
Algo maravilloso pasó. El hombre y la bruja se gustaron muchísimo, se fueron volando en una escoba de última generación.
El pirata honrado, después de una pausa, le dijo al lobo que podría vivir con él. El lobito bueno, emocionado, lamió al patito que, loco de alegría por tanto afecto, entonó una canción para nadie.
Todos dejaron de ser raros. Porque sólo somos raros cuando estamos en un lugar que no nos corresponde.
El hombre comprendió que había terminado su búsqueda.

En algunos libros de Murakami aparece un pozo al que desciende algún personaje (voluntariamente o no) y del que sale luego cambiado.
ResponderEliminarSí, es verdad, yo también lo he leido. Mínimo uno que es arrojado a un pozo en la guerra de Japón con China y otro que después de leer las memorias del soldado entra por voluntad propia y sale distinto. Me gustó mucho. Es el libro del cuco
EliminarÉsta sí que es una buena fábula ¡Me encanta!
ResponderEliminarYa te dije que me encantó. La fábula del pozo de los deseos y los "raritos" me parece de una ternura tremenda.
ResponderEliminarGracias.
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