¿Demonio hasta el fin?
Observo con atenta
indiferencia amaneceres y ocasos.
Escucho nítido el rumor de
palabras y pensamientos.
Sin odio, sin afecto, sin
pasión, sin emoción, cumplo mi cometido.
Ya nada me sorprende. No me
preocupa el tiempo.
Pero me pregunto:
¿Seguiré siendo el Demonio
hasta el fin de los tiempos?
¿Y después?

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