SUEÑOS ROTOS
SUEÑOS ROTOS
Los sueños más amargos, si
no quieren
ser recordados, rápido se
esconden,
tan hondo, tan profundo,
siempre donde
se ocultan los deseos que
más duelen.
Mil secretos oscuros se escabullen
de una conciencia inquisidora,
fiera,
e, intentando salvarse de la
hoguera,
cuando se sienten
sentenciados, huyen.
Y cada amanecer, cuando se
acerca
un delator y amargo
despertar,
se afanan locamente por
borrar
esas ideas que la razón no
encuentra.
Entonces sobreviene la
ilusión
y la certeza de no haber
soñado.
El día se abre paso,
despojado
del subconsciente que nos golpeó.
Nuestra esencia es algo tan
remoto
que, en esta realidad, cruda
y desnuda,
no encontramos respuesta a
tantas dudas.
Esa la tienen nuestros
sueños rotos.


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