Comed higos

Las plantas no suelen reivindicar. Si se las maltrata se secan. Se ha intentado facilitarles una comunicación con el género humano eficaz y sencilla, pero tropezamos con esa desatención de ustedes que hace fracasar incluso los intentos más directos y elegantes. Por ejemplo, ¿cuántos de ustedes comprenden que el sonido que produce el viento al pasar por la vegetación (por ejemplo entre el follaje de una higuera) es una comunicación? Pocos intentos, o ninguno, han hecho ustedes para comprender. Prefieren estudiar inglés pese a los muy lamentables resultados por todos conocidos.

Tampoco nosotros, los dioses, solemos reclamar con frecuencia la atención de ustedes, personas; sólo a veces. Casi siempre nos arrepentimos luego porque el resultado con frecuencia es catastrófico. Largo sería estudiar de quién es la culpa.

Tras un silencio duradero y habiéndolo pensado mucho he decidido hablarles. Quiero sacarles de cierta ignorancia, en buena parte causada por el olvido, que a ustedes perjudica y a mí me molesta.

Por cierto, soy Deméter, diosa griega de la agricultura y la fertilidad; solían representarme acompañada de un higo cortado. O bien, soy Ceres, diosa romana de la agricultura.  También podría presentarme como San Isidro Labrador, pero capaz que bajo esta invocación únicamente les recuerde la canción del tractor amarillo.

Y ahora, al grano, digo al higo.  Sabed que el higo no es exactamente una fruta sino que dentro del higo están las flores de la higuera.  Es una vaina en la que crecen las flores, que allí maduran y dan su pequeño fruto. Es un alimento muy bueno, evoca el órgano sexual femenino y se ha considerado afrodisíaco. Hubo tiempos y lugares en que se daban higos a los recién casados para animarles. Así que, a buen entendedor... 

Los higos les envían cariñosos saludos y reclaman una presencia más amplia en su dieta.

Y para que ustedes, humanos recalcitrantes, caigan de la higuera y se animen a comer higo, aquí dejo una receta:

Canutos de jamón serrano con queso mascarpone, melón e higos:

  • Ingredientes: 4 grandes lonchas de jamón serrano finas, 150 g. de melón, 6 higos secos, 200 g. de queso mascarpone, 2 cucharadas soperas de oporto, pimienta y sal.
  • Elaboración: Comenzaremos cortando los higos en trocitos y los ponemos en un bol con el oporto. Dejamos macerar 15 minutos como mínimo. Una vez que pase el tiempo los escurrimos. Cortamos el melón en dados, mezclamos en un bol el melón con el queso mascarpone, los trozos de higo, la sal y la pimienta. Mezclamos bien con un tenedor hasta lograr una pasta suave. Seguidamente extendemos cada loncha de jamón serrano, le añadimos una cuarta parte del relleno y enrollamos. Una vez terminados los canutos, los dejamos reposar dos horas en la nevera.  
 Higos Stravinsky, digo Igor:  El pájaro de fuego    https://youtu.be/uEhgwTFyqk4
 
 
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Comentarios

  1. Esa receta es real? La has probado?
    Creo que te mandé mi pan de higo por mail, pero no estoy muy segura 🤣 primero me dio error, la dirección no 3xiste.

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    Respuestas
    1. El higo es una de mis frutas favoritas. Especialmente los verdales.
      Gracias Salva por tu explicación y receta que prometo hacer. Tiene muy buena pinta. Ya te diré.

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    2. El higo es una de mis frutas favoritas. Especialmente los verdales.
      Gracias Salva por tu explicación y receta que prometo hacer. Tiene muy buena pinta. Ya te diré.

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    3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    4. Es una receta sencilla y real: una pasta de melón, higo y queso aderezada con vino tipo oporto, pimienta y sal. Se utiliza para rellenar las lonchas de jamón enrolladas.
      Sí he recibido tu relato, que no había visto antes porque hace tiempo que no abría el correo. Es muy bueno. Gracias.

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