NOCHE DE SAN PEDRO
Era una noche clara,
una noche transparente.
El mar tenía una manta,
de terciopelo caliente.
Al fondo se recortaba,
la isla plana emergiendo´
parecía un submarino,
un cocodrilo, un espejo.´
Llena de luces brillantes,
esperando a las sirenas
que en la noche de san Pedro,
se acercan si hay luna llena.
Dormía el niño en la cuna,
su abuelo velaba el sueño,
un hilo de leche tibia,
resbalaba por el cuello.
Respiraba con sosiego,
se podía oír su aliento.
Los caballitos de mar,
saltaban a barlovento.
La música de verbena,
sonaba en la lejanía,
con farolillos, guirnaldas,
banderitas y alegría.
Olores a sardinilla,
boquerones y limón,
nubes de algodones dulces,
a jazmines y a melón.
Una noche de san Pedro,
con cohetes y palmeras.
Los críos llevan bengalas,
las chicas faldas de seda
Los chicos miran las bocas
y van soñando con ellas.
Entre los cañaverales,
donde la luz no se cuela,
con el canto de los grillos,
de pasión, las manos llenas .


En el cañaveral
ResponderEliminarsueño de tigres.
Junto a la rivera
viento de leones.
Es noche de arena:
miedo, sal, culebras,
gemidos, pisadas,
inquietud, cenizas,
anillos de plata.
Caballitos del diablo zumbando en el aire
EliminarPrecioso! Ya te lo comenté en Face, pero tenemos que darle vigila a esto. ¿Vamos!
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