PUNTO VERDE
Por “décima no sé cuanta vez”, miro en la pantalla y te busco. Bueno, no te busco a ti exactamente. Busco el puntito verde que me indicará si estás o no conectado.
¡Ahí estás! Con tremenda avidez busco tu perfil para mirar las nuevas publicaciones que has colgado, intentando encontrar algo que me indique si piensas o no en mi. Pero nada ...nada que me de el más mínimo indicio de eso.
Tampoco ningún mensaje, ¡ maldición, nada, nada de nada!
Miro fijamente el dichoso punto verde intentando que la fuerza de mi mente haga un ejercicio de telepatía y te obligue sin tu saberlo a escribirme, a decirme algo , ¡nada! En realidad no sé nada de ti, no comprendo que es lo que me hace estar todo el día y casi toda la noche pendiente de ese maldito punto verde.
Te he visto en fotografía, he leído tus publicaciones, y he visto la información que das de ti mismo en tu perfil. Sé que no es falsa, porque tenemos amigos comunes y hábilmente he indagado sin demostrar demasiado interés. La verdad es que no sé a que es debido este cuelgue que siento . Estoy totalmente “pillada”, como dicen los jóvenes.
He llegado a la conclusión de que no eres un “macho alfa”, nada de ti indica eso. Debes de ser todo lo contrario, un “hombre omega” ese hombre que es una persona segura, que no acepta jerarquías sociales ni sexuales y conoce totalmente sus cualidades, en cualquier caso alguien que me tiene sorbido el seso.
Pero de pronto......¿qué es eso? Unos puntitos negros, casi diminutos culebrean bajo de tu nombre y fotografía indicando que me estás escribiendo algo. ¡ venga, ya, rápido, muero de incertidumbre.....!
Por fin apareces, ¡ Buenos días! ¿Qué tal todo?
Vaya y para eso tanta emoción... Bueno, es lo que hay, que se va a hacer, seguiré pendiente de este insoportable punto verde, esperando que te asomes a esta ventana y que de alguna forma siga teniendo contacto contigo.
Nunca hubiera pensado que un minúsculo puntito verde fuera tan importante en mi vida, y es que a veces, los pequeños detalles marcan la diferencia.
Y la verdad, un “hombre omega” debe de marcarla. Entre “alfa” y “omega” existe todo un abecedario de matices que explorar e incluso adivinar……de lo más sugerentes.
Aurora Seguí Bielsa.

Al callado llaman sabio. Aunque sea un punto verde. Más habló y lo echa todo a perder (sin saberlo).
ResponderEliminarTienes razón. la sabiduría es sabiduría, sea del color que sea, roja verde o de lunares
ResponderEliminarDescribes muy bien lo que sucede cuando esperamos comunicarnos con alguien mediante el ordenador por Facebook
ResponderEliminarA eso estamos abocados, a relacionarnos a través de un punto verde. Triste vida bien contada.
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