DESPUÉS DE SENTIR MUY INTENSAMENTE
DESPUÉS DE SENTIR MUY INTENSAMENTE,
se siente
más la honda desesperación
de la
soledad que acucia sobre nuestras cabezas,
que duermen
junto a mares de podredumbre.
Y después de amar alocadamente,
se vuelve a
amar con mucha más fuerza,
como si
fuera nuestro último y único amor,
como si
después de su muerte o indiferencia
no existiera
más que aquello
que nuestros
sentidos no pueden percibir.
…Y si
nacemos cada noche,
nacemos para
amar cada día.
y si morimos
cada día,
morimos por
amar cada noche.
JOSÉ RAMÓN
CELDRÁN MALLOL
De “Aquellos años 70 y pico”

Precioso J.R.
ResponderEliminarLos mares de podredumbre: qué bonita imagen. Me gusta.
ResponderEliminarGracias por vuestros comentarios, Salva y Ana
ResponderEliminarMe gusta mucho, sigue por este camino,
ResponderEliminarGracias Aurora, intentaremos.
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